Ayer conocimos que desde Noviembre del año pasado a la fecha se confiscaron más de 600 mil productos mexicanos por representar un riesgo para la salud de la población infantil de Estados Unidos, según la Ley de Mejoramiento en Seguridad de Productos de Consumo (CPSIA por sus siglas en Inglés). Dicha ley entró en vigor desde el día 10 de febrero de 2009, como una medida para prevenir altos índices de plomo en diversos productos.
Resulta curioso observar cómo este tipo de leyes se dan en un país que no tiene el menor empacho en producir y vender a otros productos que en su mismo país de origen están prohibidos por su altísimo riesgo de contaminación y daños a la salud humana y al medio ambiente – como es el caso de las barras fluorescentes ( y otros artefactos) elaboradas con vapor de mercurio, que están prohibidas en EUA y sin embargo son exportadas a nuestro país.
Ciudadanos estadounidenses se muestran contrariados por las medidas previstas en dicha ley ya que sus efectos –dicen- van desde lastimar la economía de familias con bajos ingresos, hasta matar el espíritu emprendedor y agravar aún más el riesgo de colocar la economía en niveles todavía más bajos que los de la Gran Depresión.
Art for Autism (“Arte para el Autismo”, sitio en Inglés) publica una serie de críticas a la CPSIA. Esta es la lista que elaboraron, pensando cómo la CPSIA afecta a:
Padres de Estudiantes: Debido a la CPSIA los costos de los útiles y artículos escolares se dispararán, ya que ahora todos los artículos de uso frecuente en escuelas (incluyendo clips) deben ahora pasar por baterías de pruebas. La ley es aplicable a todos los útiles y artículos escolares (libros de texto, lápices, crayones, papel, etc), para uso de menores de 12 años.
Lectores: Todos los libros para niños deberán ser devueltos de las librerías y bibliotecas, sin excepción, lo cual incrementa el costo del acervo y la pérdida de piezas valiosas.
Compradores de artesanías: Los precios de las artesanías se encarecerán, y peligra la existencia de las piezas únicas elaboradas a mano ya que el proceso de pruebas implica la destrucción de la muestra.
Coleccionistas de antigüedades: Dado que las nuevas leyes aplican en forma retroactiva, juguetes y ropa ya en exhibición deberán ser eliminados si no están certificados como seguros. Por otra parte, habrá artículos cuya venta estará prohibida.
Compradores de segunda mano: Las familias en situación precaria deberán gastar más en artículos de primera necesidad –como ropa- pues muchas tiendas de segundas están eliminando estas prendas con la finalidad de evitar futuros problemas legales.
Medio Ambiente: Todos los artículos fuera de la norma serán depositados en depósitos de confinamiento que ya se encuentran al límite de su capacidad. No sólo los artículos provenientes de los negocios pequeños, sino también aquellos de las grandes cadenas. Dichos artículos no pueden ser vendidos y ni siquiera donados ya que ello constituye también una violación susceptible de demanda por lo que tales artículos sólo pueden ser desechados.
Empresarios: Ahora se verán forzados a efectuar pruebas estrictas de sus productos únicos, o descontinuar su venta o producción. Los negocios pequeños se verán limitados para pagar el costo de las pruebas y se verán forzados a cerrar. Debido al actual estado de la economía, esos empresarios y sus empleados se verán en situación de desempleo.
Economía de EUA: Se verá afectada en mayor medida con la inevitable pérdida de empleos y sus respectivas prestaciones, así como ganancias y la afectación a toda la cadena productiva.
Economía Mundial: Muchos productores extranjeros se verán en la necesidad de retirarse de mercado de EUA con el consecuente impacto para sus negocios.
Referencias:
www.cpsc.gov, Forbes.com, American Library Association, Wall Street Journal, 5 kids and a dog