Mejorar la cultura financiera
Las Micro y Pequeñas Empresas requieren de acceso a financiamiento, y antes de tomar un préstamo deben elegir la mejor opción, la más segura, la que les de una mayor rentabilidad, y la que les permita mantener liquidez.
Joaquín Salazar, asesor certificado en el programa de extensionismo financiero así como un par de funcionarios bancarios consultados refieren que lo primordial para el empresario MiPyME es mejorar su cultura financiera, lo que le permitirá visualizar lo que cada peso le cuesta pero también lo que cada peso de su crédito le reditúa.
“El préstamo debe ser utilizado para el crecimiento de la empresa, debe ser el impulso que le permita la expansión: reactivarse, comprar activos fijos, así como la instalación y equipamiento de nuevas plantas”, expresa el funcionario.
Otra de las funciones del crédito es que le dé la opción a la MiPyME de financiar su propia operación, o aprovechar compras de oportunidad de materia prima.
Salazar por su parte expresa que uno de los grandes obstáculos del empresario para solicitar un préstamo es tener reporte en buró de crédito, “Hay empresarios cuidadosos pero una mala planeación, un mal control de sus recursos los lleva a aparecer en el buró. Es necesario cuidar el historial crediticio porque pedir un préstamo a través del banco es la opción de financiamiento más barata”, afirma.
“El estar en buró es el menor de los males. El gran problema de la MiPyME es que no tiene una estructura administrativa y entonces sus registros, su contabilidad es un caos. Puede ser un negocio con un alto nivel de venta, pero también se da el caso de que el empresario no tiene la menor idea de cuál es su margen de utilidad. El filtro es para garantizar que se le presta a MiPyMEs confiables, y por ende el nivel de riesgo es menor”, asegura el funcionario.
El tema de la renovación de la cultura empresarial es importante porque la MiPyME está acostumbrada a llevar una doble contabilidad, no reportar utilidad y con ello no pagar impuestos aunque a la larga perjudique a la empresa, resume Salazar.
“El ejecutivo de banco lo que debe conocer primordialmente son los ciclos del negocio y del sector al que pertenecen. Adicionalmente conocer al cliente, a sus proveedores. Si un cliente de calzado me pide un préstamo en este momento, ya sé que el segundo semestre en general siempre es bueno para León, así que ese es un factor a favor de la colocación de ese crédito. La labor del funcionario es convertirse en un asesor de MiPyME, es un valor añadido que le otorgamos, nos volvemos su socio estratégico que le ayuda a darle un uso óptimo a sus recursos”, explica el funcionario.
ALTERNATIVAS
Salazar señala que es primordial que la MiPyME logre tener conciencia de que el financiamiento a través de la banca es una de las mejores alternativas.
“El financiamiento a través de proveedores es un recurso que se puede utilizar pero la MiPyME debe estar muy al pendiente de la relación con su proveedor para no generar tensión en la relación. Los agiotistas, las casas de empeño y la tarjeta de crédito son las opciones más caras. Prácticamente es regalarle la utilidad del negocio a un tercero”, afirma.
La opción de la banca social sobre todo para el microempresario es viable si las necesidades de financiamiento no sobrepasan los 150 mil pesos. En Guanajuato se puede recurrir a Admic y Fondos Santa Fe que cobran alrededor de 6 puntos porcentuales al año, comenta.
“Una línea o crédito revolvente que no se paga, nos indica una falta de capacidad administrativa de la organización. Una incapacidad para lograr darle vuelta al dinero, falta de disciplina. Una falta de política de ahorro en gastos. La MiPyME generará una cultura financiera sólida en la medida en que logre desarrollar un aprendizaje respecto al proceso de solicitud del crédito, el uso dirigido del préstamo y tenga un plan para cubrir la línea crediticia puntualmente. Un factor adicional es visualizar el beneficio que le reportó a su organización cada peso que pidió en préstamo”, recomienda el funcionario.
Los funcionarios de los bancos consultados pidieron omitir su nombre para no contravenir las políticas de comunicación de sus empresas.
PROGRAMAS DE APOYO
Joaquín Salazar, extensionista financiero, recomienda a las empresas hacer uso de los dos programas que está lanzando el Gobierno para ayudar a las MiPyMEs.
El Programa de Contingencia Económica -del Gobierno federal- se ejecuta a través de las instituciones bancarias y tiene un fondo de 10 mil millones de pesos en créditos nuevos y 4 mil millones en reestructuras.
Por otro lado, a nivel estatal opera el programa de Fortalecimiento Económico bajo dos vertientes. En la primera el Gobierno estatal regresa a las empresas que lo solicitan -y cumplen con los requisitos-, hasta 12 puntos porcentuales sobre intereses.
“Si la empresa paga hasta el 20% de interés al año, a través del programa se le regresará a la empresa hasta 12%, por lo que terminara pagando un 8% real de interés. Un requisito primordial para acceder a este programa es que la empresa mantenga o incremente su plantilla laboral”, señala Salazar.
En la segunda opción el extensionista financiero le presenta la oferta bancaria y le ayuda a la MiPyme a integrar el expediente, además de que al momento de entregar la solicitud pide recibir el beneficio del programa, “De aprobarse el crédito el banco sólo cobra un porcentaje del interés […] Lo más importante es que el Gobierno lanza el programa, pero el manejo del recurso financiero, los encargados de otorgar créditos nuevos son los bancos”.
Del papel del extensionista financiero Salazar comenta que su labor es ser un asesor de MiPyME y ayudarlo a cumplir con los trámites para presentar un expediente completo y solicitar crédito ante la banca comercial, o bien, de ser el caso ante banca social. El servicio que se le presta a la MiPyME es gratuito.
[Hugo Luévano (AM)]



